En mi estantería, junto a manuales de Arduino y Raspberry Pi, hay tres libros desgastados: The Art of Electronics (1989), CMOS Cookbook (1977) y Digital Computer Electronics (1977). En 2026, siguen siendo mis referencias principales. No es nostalgia: es que explican lo fundamental sin distracciones.
Pocas abstracciones, mucha física
Estos libros no asumen que tienes un IDE con autocompletado. Te enseñan cómo funciona un transistor bipolar, cómo se propaga una señal en una PCB, cómo se diseña un sumador con puertas lógicas discretas. Entiendes la electrónica desde los electrones hacia arriba.
Dibujos hechos a mano
Los diagramas fueron trazados con regla y rotring. Cada línea tiene intención. Cada etiqueta está colocada donde debe estar. No hay gráficos vectoriales perfectos que escondan la simplicidad del concepto.
Proyectos que aún funcionan
Construí un sintetizador basado en el diseño del CMOS Cookbook y suena mejor que muchos plugins VST. Los circuitos funcionan porque están probados, no porque sigan tendencias.
Un antídoto contra la obsolescencia
Mientras el software cambia cada seis meses, las leyes de Ohm y Kirchhoff siguen igual. Estos libros enseñan a pensar, no a usar herramientas. En una era de capas de abstracción infinitas, lo fundamental es lo más revolucionario.
A veces el futuro ya está escrito, solo hay que saber en qué estantería buscar.
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