Mi compañía eléctrica me obligó a instalar un contador "inteligente" en 2024. En 2026, pedí que me volvieran a poner el analógico de toda la vida. No es tecnofobia: es sentido común.
Lo que realmente miden
Los contadores inteligentes no miden solo tu consumo. Registran cuándo usas cada electrodoméstico, cuándo estás en casa, cuándo duermes. Esos datos se venden a terceros para perfilar tus hábitos. Mi privacidad no vale unos céntimos de ahorro.
Vulnerabilidades reales
Investigadores holandeses demostraron que muchos modelos europeos pueden hackearse remotamente para falsear lecturas o incluso provocar sobrecargas. Un contador mecánico solo puede manipularse físicamente, con evidencia obvia.
Mi propia monitorización
Instalé un sensor de consumo en el cuadro eléctrico (local, sin conexión a internet) que me envía datos a un servidor casero. Veo mi consumo en tiempo real, genero informes y detecto anomalías. Todo bajo mi control.
El mito del ahorro
La compañía prometió un 15% de ahorro. En realidad, fue un 3%. El verdadero ahorro vino de cambiar a bombillas LED y desconectar los standby, algo que cualquier persona puede hacer sin un contador de 300 euros.
A veces, la tecnología más inteligente es la que hace una sola cosa, y la hace bien.
#Privacidad #Energía #TecnologíaDoméstica #ContadoresInteligentes #Autonomía