En 2026, Apple, Google y Microsoft han implementado por defecto el estándar Passkeys en todos sus dispositivos. Las contraseñas, ese legado de los años 60, están desapareciendo. Pero la transición no es tan simple como parece.
¿Qué son las Passkeys?
No son contraseñas más seguras. Son una revolución: cada cuenta se vincula a tu dispositivo mediante criptografía asimétrica. Tu teléfono genera un par de claves (pública/privada). La pública se guarda en el servidor; la privada, en tu hardware seguro (Secure Enclave, Titan M2, etc.). Para iniciar sesión, basta con desbloquear tu dispositivo.
Ventajas reales
- Fin del phishing: no hay credenciales que robar.
- Sin gestores de contraseñas: todo integrado en el sistema operativo.
- Sincronización segura: iCloud Keychain, Google Password Manager o Bitwarden usan cifrado de extremo a extremo.
Los obstáculos ocultos
¿Qué pasa si pierdes todos tus dispositivos? ¿Cómo accede un familiar a tus cuentas tras tu fallecimiento? ¿Y los servicios que aún no soportan Passkeys (como muchos bancos)? La transición requiere planificación.
El verdadero reto: la soberanía digital
Si todas tus identidades dependen de Apple o Google, ¿eres dueño de tu identidad digital? Proyectos como Solid (de Tim Berners-Lee) o DID (Decentralized Identifiers) apuestan por identidades autogestionadas. Pero mientras, la comodidad gana.
Vivir sin contraseñas es posible. Vivir sin depender de gigantes tecnológicos, aún no.
#Passkeys #Privacidad #SeguridadDigital #IdentidadDigital #Tecnología