En 2026, mientras el mundo celebra la computación cuántica en la nube, gobiernos, bancos y hackers éticos están volviendo a lo más básico: almacenamiento físico, offline y aislado. Y no hablamos de discos duros, sino de nuevos “disquetes” modernos.
El ataque que cambió todo
Tras el incidente “CloudBreach 2025”, donde miles de certificados digitales fueron comprometidos, la solución fue radical: claves criptográficas ahora se generan y almacenan en dispositivos sellados, sin WiFi, sin Bluetooth, sin puertos USB estándar.
El M-Disk 2.0
Empresas como IronKey lanzaron unidades ópticas de zirconia que prometen 1.000 años de vida útil. Se leen con un láser especial, inmunes a campos electromagnéticos. Son el nuevo “cold storage” para identidades digitales.
Nostalgia con propósito
No es retro por moda. Es una respuesta a la hiperconectividad. Como en los 80, hoy sabemos que si un dispositivo no está conectado, no puede ser hackeado. El futuro de la seguridad es… desconectarse.
Ironía del destino: para proteger lo más avanzado, volvemos a lo más simple.
#SeguridadDigital #AlmacenamientoFísico #Privacidad #Retroinformática #Criptografía